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Stefan Mandel ganó 14 loterías aplicando matemáticas, no suerte. Luego lo prohibieron
Un economista rumano-australiano convirtió la lotería en una ecuación rentable y ganó 14 veces. El sistema era legal… hasta que dejó de serlo.
Según recoge Xataka, Stefan Mandel no buscaba suerte: buscaba sorteos en los que el bote acumulado superara con creces el coste de comprar todas las combinaciones posibles. Al convertir el azar en una operación con retorno estadístico positivo, transformó un juego de fe en un problema de logística.
El momento más llamativo llegó con la lotería de Virginia, que usaba solo 44 números y generaba poco más de siete millones de combinaciones. Con el bote rozando los 27 millones de dólares, Mandel movilizó inversores, impresoras y puntos de venta para comprar cerca de cinco millones de boletos en dos días. El billete ganador estaba entre ellos. El FBI y la CIA investigaron la operación y no encontraron ninguna ilegalidad: su maniobra no rompía ninguna norma escrita.
El sistema tenía dos condiciones irremplazables: que el premio triplicara el coste total de los boletos y que la lotería permitiera imprimir combinaciones propias. Cuando países y estados empezaron a prohibir esta segunda posibilidad —en buena parte por casos como el suyo—, el método quedó inservible.
14loterías ganadas
El final de la historia es menos brillante: bancarrota en 1995, una condena por fraude bursátil en Israel en 2004 y dos décadas como fugitivo. Un recordatorio de que incluso quien doma las probabilidades puede tropezar con sus propias decisiones fuera del tablero.
Fuente: Xataka